Los precios resisten en el primer semestre, aunque dan muestras de agotamiento como consecuencia del impacto de la crisis del coronavirus.

Los alquileres resisten de momento a los estragos económicos provocados por la pandemia del Covid-19 durante el segundo trimestre del año. Más de 40 capitales de provincia registraron incrementos interanuales en las rentas de la vivienda hasta junio, dos de ellas con alzas por encima de la barrera del 10%, según datos publicados esta semana por Idealista. Sin embargo, los primeros síntomas de agotamiento ante la inminente crisis económica se empiezan a ver en los datos mensuales.

El precio de la vivienda en alquiler en España ha aumentado un 3,4% respecto al mismo mes del año pasado, situándose en los 11,3euros por metro cuadrado y mes. Si el análisis se realiza trimestralmente, de abril a junio se produjo un alza del 1,2%, lo que demuestra la capacidad de resistencia del sector ya que durante estos meses es cuando el Gobierno decretó el confinamiento y se produjo una fuerte parálisis de la actividad económica.

Sólo en la comparación respecto al mes anterior, se percibe una ligera desaceleración del 0,6%. Además, los datos mensuales de junio muestran como 26 capitales de provincia sufrieron retrocesos en los precios de los alquileres, con Barcelona a la cabeza, con un descenso del 4,7%, seguido de Cuenca (-3,7%) y con Castellón (-3,2%) en el tercer lugar.

La explicación de la capacidad de resistencia del mercado del alquiler puede residir en el arsenal de ayudas desplegado por el Gobierno para sostener la economía, además de las medidas específicas en cuanto a los alquileres. También hay que tener en cuenta el trasvase al mercado de alquiler residencial de apartamentos turísticos, cuyo precio es mucho más alto, ante las previsiones de una campaña de verano con escasos visitantes internacionales.

Idealista añade el argumento de que durante estos meses el mercado inmobiliario ha permanecido cerrado. “La crisis provocada por el coronavirus ha impedido las mudanzas y las visitas a nuevas viviendas, por lo que los propietarios no se han visto en la necesidad de rebajar el precio de sus viviendas en alquiler. Una vez abierto, comienzan a aparecer los primeros ajustes en las rentas que ya se reflejan en el informe trimestral”, señala.

Tras el primer impacto de la crisis del Covid-19, los datos de caídas son más moderados de lo que cabría esperar. Idealista apunta a que, pese a que ya hay caídas intermensuales, “es posible que los mercados con mayor demanda sufran menos el impacto de la crisis y se recuperen antes, pudiendo volver antes de que acabe al año a la tendencia que registraban a comienzos de 2020”.

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